En el auditorio del Palacio Nacional y con reducida comitiva, el Ejecutivo hizo un balance de su gestión; inseguridad, fortalecer economía y T-MEC, son tema de su discurso. 

El presidente Andrés Manuel López Obrador celebró dos años de ganar en las urnas con un recuento de su gestión hasta el momento y señaló que lo que más le satisface hasta ahora es el combate a la corrupción, así como la atención a los pobres y el liderazgo de un gabinete que no incurre en represiones a la población. El acto se celebró en el auditorio de Palacio Nacional con la presencia de sólo unos cuantos colabores de su gabinete, para respetar la contingencia sanitaria por el COVID-19.

Para López Obrador, “la corrupción es la peste más funesta que ha asolado a México” y su combate a este mal le ha provocado ser el mandatario más atacado en los últimos 100 años; pese a ello, él siempre responderá a favor de la libertad y la no censura, algo que le llena de orgullo.

En contraparte, lo que más le duele al Primer Mandatario son las pérdidas humanas derivadas del coronavirus, así como por otras causas como los casos de la explosión de la toma clandestina en Tlahuelilpan, Hidalgo. No obstante, el presidente se mostró optimista y con la certeza de que el país saldría adelante dado que el gobierno mexicano se ha enfocado en la transformación.

El presidente aseguró que la oposición “se han portado bien” y no lo considera “dañino”, y que tienen todo el derecho de manifestar su punto de vista. También destacó la firma del T-MEC con Estados Unidos y Canadá, que reemplaza el TLCAN de 1994, con lo que espera repunte la economía mexicana tras la recesión originada de la pandemia mundial y reconoció que hay faltantes en materia de inseguridad con la lucha frontal contra el crimen organizado, aunque también recalcó el apoyo a los más pobres con programas sociales que lejos de suspenderse, se han fortalecido.